martes, 1 de agosto de 2017

Importancia del pH

pH y Salud

Para garantizar el adecuado funcionamiento de los procesos metabólicos y el envío de oxígeno a todos los órganos, nuestro cuerpo necesita que el pH de la sangre se encuentre en un estado neutro (entre 7,34-7,45).
Cuando existe un desequilibrio de nuestro pH, nuestro cuerpo intentará restablecer el balance natural cueste lo que cueste


El exceso de ácido en el cuerpo crea un ambiente en el que se favorece la descomposición celular, debilitando todos los sistemas del cuerpo, y permitiendo prosperar a enfermedades (menos defensas biológicas).
Por ejemplo, si nuestra sangre aumenta su acidez descendiendo el pH a 6,5, nuestro cuerpo comenzará a buscar la manera de abastecerse de minerales (principalmente calcio, carbonato y magnesio) para lograr recuperar la neutralidad.
El inconveniente es que para hacer esto, extraerá estos minerales de nuestros huesos (osteoporosis) y vasos sanguíneos (arteriosclerosis asociada).
El colesterol asociado al pH ácido

Para contrarrestar la pérdida de calcio de las paredes de los vasos sanguíneos, el organismo lo reemplaza por colesterol (más resistente a la acidez), volviendo más rígida la pared. El problema continuo cuando esta situación se vuelve una constante y el cuerpo fabrica más colesterol para combatir esos efectos. Por lo tanto, los niveles altos de colesterol son una defensa contra un pH ácido y debe ser combatida con un reequilibrio de la alimentación (ver apartado de nutrición).


pH y Rendimiento deportivo

Existe una gran controversia sobre si manipular las condiciones del pH interno favorece o no el rendimiento deportivo, especialmente en actividades con alto componente de tipo anaeróbico.
Además de esta controversia, en medicina deportiva, hay muchos que consideran al lactato como principal responsable del posible incremento de la acidosis asociada al entrenamiento de alta intensidad. Si se supera por debajo un determinado grado de acidez, se produce una inhibición de los diferentes sistemas enzimáticos participantes en el suministro, y, por tanto, una interrupción del trabajo muscular. Es lo que conocemos como “quemazón” del músculo (fatiga metabólica) y lo que nos evita continuar realizando otra repetición más.


En este sentido, un deportista entrenado tiene mayor tolerancia ante la acidificación que el no entrenado, es decir, su pH necesita descender más para sentirse fatigado.
El proceso de acidosis metabólica prolongado durante el tiempo tiene una serie de consecuencias negativas en el organismo que van a repercutir en la búsqueda del desempeño atlético y el aumento de masa muscular:
  • Favorece la pérdida de masa muscular, debido a un balance de nitrógeno negativo reflejado en un aumento de las pérdidas urinarias de nitrógeno. Esto es debido principalmente a que el organismo, en un intento de amortiguar la acidificación interna, utiliza la glutamina. Como ya sabemos el músculo es el principal almacén de la glutamina, de tal forma que se produce un proceso catabólico muscular.
  • Favorece el bloqueo de los procesos anabólicos normales que tienen lugar en el cuerpo a través de un descenso en la actividad del factor anabólico IGF-1, un aumento en la resistencia a la hormona del crecimiento y un aumento en los niveles de cortisol.
  • Podría favorecer una ralentización del metabolismo basal del individuo a través de un ligero hipotiroidismo.



pH y Nutrición


Dietas cetogénicas

Se ha demostrado que dietas cetogénicas (altas en grasas-proteínas y pobres en hidratos de carbono) se asocian a valores de pH sanguíneo más bajos o ácidos que dietas altas en hidratos de carbono (en torno al 70%), donde los valores son más básicos y por tanto más beneficiosos para la práctica deportiva. Con respecto a si las dietas cetogénicas podrían ser potencialmente cancerosas debido la alta ingesta de productos de origen animal, parecer ser que lo verdadero es todo lo contrario, ya que estas dietas han demostrado ser eficientes no sólo en la reducción del tamaño tumoral sino también en la pérdida de peso asociada al proceso canceroso.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario